Hola a todos,
La comunicación fue primordial desde tiempos ancestrales para transmitir ideas, pensamiento, conceptos y cosas de la vida diaria. Luego de la comunicación verbal, la que más ha perdurado a través de los siglos es la gráfica, primero mediante jeroglíficos, y luego a través de la escritura formal. Ha sido y es un medio perdurable. Incluso hoy, lo que está escrito es, en algunos ámbitos, digno de ser honrado (un contrato, una ley, la Constitución Nacional)
La escritura es, no sólo un medio de comunicación per se, sino que también apoya a otros medios, pueden ser gráficos, pueden ser audiovisuales. Uno de estos medios de apoyo, sobre el que haremos una breve reseña hoy, es el subtitulado.
Un subtítulo es un texto que aparece en el borde inferior de una imagen (puede ser una foto o una película), con frecuencia sobreimpreso a ella, aportando información adicional sobre la misma o traduciendo una narración o diálogo conducido en un idioma extranjero. Apreciados por los cinéfilos, por permitir la audición de la voz del actor original si aún no se domina el idioma de la producción, se emplean también como ayuda para mejorar el conocimiento de un idioma, o como sustituto de la banda sonora para personas con deficiencias auditivas. En Latinoamérica los subtítulos están generalizados en las salas de cine mientras que en las estaciones de televisión de señal abierta es común el doblaje. En España, sin embargo, están restringidos a un circuito de cine relativamente especializado, proyectándose por lo general versiones dobladas en el resto de los cines y en las cadenas de televisión.
Los subtítulos como hoy los conocemos tienen un “padre”. Muchos se habrán deleitado con películas de cine mudo (aquellas filmadas antes de 1927), en las cuales había que apoyar el histrionismo de los actores con leyendas que terminaran de expresar el concepto de la escena. Es así que se idearon esas míticas placas negras, las cuales les ponían palabras a las expresiones de los actores, o bien describían una escena, como en el ejemplo que se ve a continuación:
Luego de 1927, año en el que se estrena la primer película sonora, El Cantor de Jazz, con Al Jolson (película que en sí no era 100% sonora, sólo había audio en los clips musicales y en una escena dramática), comienza la carrera del cine sonoro, con el problema de la distribución de los filmes en países con lenguas distintas a la de origen del material. Junto con la opción de doblar los diálogos en diferentes lenguas (tema que ya hemos tratado en newsletters anteriores), surgió la idea de sobreimprimir los textos traducidos sobre el celuloide, pudiendo de este modo tener una copia del material apta para ser comprendida en otros idiomas.
La tecnología actual hace que podamos obtener un material fílmico en DVD, no sólo doblado a diversos idiomas, sino que también conteniendo diversos subtítulos, los cuales son de gran utilidad, no sólo para la mera traducción del contenido, sino como dijimos anteriormente, como un medio de enseñanza audiovisual de un idioma extranjero (seleccionando el mismo idioma y subtítulo que queremos ver y oir), y como un vehículo de comunicación para hipoacúsicos, con lo cual podemos hablar del carácter inclusivo del subtítulo para personas con este sentido disminuido o anulado.
Acompañando el auge audiovisual de estas últimas décadas junto a la globalización, el subtitulado dejó de ser patrimonio exclusivo de la industria cinematográfica. Videos educacionales, clips corporativos y de presentación de producto, entrenamiento para el personal de las empresas, y hasta spot publicitarios, recurren al subtitulado como un vehículo de apoyo a la difusión de este tipo de material.
Un primo hermano de los subtítulos es el llamado “Closed Caption”, del cual nos ocuparemos en una nota futura.
Y como dice el título de esta publicación. Palabras más, palabras menos, “Son Leyendas”… Gracias!!!
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